A diferencia de los asalariados, los autónomos gestionan su propio IRPF, ya sea a través de retenciones en factura o mediante pagos trimestrales (Modelo 130).
El tipo de retención general para autónomos profesionales es del **15%**. Sin embargo, los nuevos autónomos pueden aplicar una retención reducida del **7%** durante el año de alta y los dos siguientes, lo que ayuda a tener más liquidez al empezar el negocio.
Para calcular tu IRPF real, debes restar tus gastos afectos a la actividad de tus ingresos brutos. En 2026, siguen siendo clave las deducciones por suministros de la vivienda (si trabajas desde casa) o los gastos de manutención debidamente justificados.
Un diseñador freelance que factura a empresas aplicará retención del 15% en sus facturas. En cambio, un comerciante con tienda física que vende al público final no retiene en factura, sino que paga el 20% de su beneficio trimestral a cuenta del IRPF anual.
Nuestra herramienta te permite estimar cuánto deberías ahorrar de cada factura para no tener sustos. Introduce tu previsión de beneficios anuales y verás en qué tramo de la escala progresiva te sitúas, permitiéndote ajustar tus pagos trimestrales con seguridad.